Apenas es una cuadra, pero hay mucho qué decir de ella. La callecita que está atrás del teatro Degollado esconde mucha historia en apenas unos metros: ligada por su nombre irremediablemente al teatro que la acompaña cerca y a quien fuera llamada “el cenzontle mexicano”.

 Heriberto Glez Pineda

 

¡TREINTA Y DOS! fueron las veces que salió Ángela Peralta a agradecer los aplausos recibidos, después de protagonizar Lucía de Lammermoor en el teatro La Scala de Milán, en 1862.

Cuatro años después, con la misma ópera, inauguró en Guadalajara el entonces Teatro Alarcón.

El reconocimiento del público tapatío no podía quedarse atrás y para hacer más inmensa la memoria, una calle posterior al renombrado Teatro Degollado fue bautizada con el nombre de Ángela Peralta.

Custodiada por don Miguel de Ibarra, primer alcalde de la ciudad, la calle comienza en la Plaza Fundadores, justo en el cruce con Morelos, ante la mirada cómplice de doña Beatriz Hernández.

Un establecimiento de hamburguesas ocupa el local de la esquina, donde antes estuvieron diversas mueblerías.

Justo enfrente se encuentra el costado del edificio Camarena, que durante los últimos 40 años albergó los juzgados civiles del estado, que si bien tenían su domicilio oficial en la calle Morelos, era por una puerta lateral que entraban y salían quienes ahí trabajaban, incluso algunas convocatorias oficiales eran atendidas en Ángela Peralta número 32.

Basta con levantar la mirada y observar sobre el número 27 una de las pocas construcciones tapatías con cariátides, es decir, columnas con forma de mujer vestidas con traje telar. La casa data de 1934 y fue construida por el arquitecto Porfirio Villalpando.

Una gran placa, casi desapercibida como toda la calle, nos da la bienvenida en el número 35. Es la casa donde nació, en 1906, el pintor musical de México: Pepe Guízar. No está de más mencionar que es Guadalajara, la canción, su obra más recordada.

Una calle, ochenta metros de extensión, parecen pocos para albergar un par de enormes referencias musicales. La corta extensión de la antigua Calle 6, junto con su nombre, también nos deja un sentimiento de gratitud al no haber sido bautizada con el nombre completo de la soprano: María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Efrena Peralta Castera.

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(Crónica leída en el programa Polifónica de Radio Universidad de Guadalajara, 
el viernes 28 de febrero de 2020)