{"id":4394,"date":"2021-12-15T23:43:33","date_gmt":"2021-12-16T05:43:33","guid":{"rendered":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=4394"},"modified":"2022-01-22T14:19:51","modified_gmt":"2022-01-22T20:19:51","slug":"acrilicos-para-el-autorretrato-obra-unica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=4394","title":{"rendered":"Acr\u00edlicos para el autorretrato. Obra \u00fanica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/WhatsApp-Image-2021-12-06-at-7.42.38-PM.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-large wp-image-4395\" src=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/WhatsApp-Image-2021-12-06-at-7.42.38-PM-768x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"813\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/WhatsApp-Image-2021-12-06-at-7.42.38-PM-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/WhatsApp-Image-2021-12-06-at-7.42.38-PM-225x300.jpeg 225w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/WhatsApp-Image-2021-12-06-at-7.42.38-PM-1152x1536.jpeg 1152w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/WhatsApp-Image-2021-12-06-at-7.42.38-PM-640x853.jpeg 640w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/WhatsApp-Image-2021-12-06-at-7.42.38-PM.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote><p>Fue en el a\u00f1o 2008, que el autor de la siguiente historia, mientras trabajaba en el diario MURAL, fue comisionado para lograr algo que parec\u00eda imposible: conseguir que Alejandro Colunga aceptara hacer un dibujo para la portada del suplemento Primera Fila. \u00bfC\u00f3mo lo logr\u00f3? \u00bfQu\u00e9 paso en aquella visita a su estudio. Aqu\u00ed nos lo cuenta.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><span style=\"font-weight: 400;\">Emmanuel Medina<\/span><\/h3>\n<p><strong>I.<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El artista, el que se presenta as\u00ed, siempre se pensar\u00e1 como una obra \u00fanica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cualquiera que sea la disciplina a la que de vida, en su arte, sabr\u00e1 que est\u00e1 plasmando la certeza de lo original.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es algo que tiene en com\u00fan con un periodista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El que persigue la nota imagina que, cada p\u00e1rrafo, ser\u00e1 la siguiente consagraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los dos saben que lo plasmado quedar\u00e1 consignado, con m\u00e1s que buena suerte y una patada de las musas, en las hojas imprecisas del cuaderno de la historia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo era periodista y ten\u00eda enfrente al Artista, con may\u00fascula, de la pl\u00e1stica tapat\u00eda en el \u00faltimo medio siglo, que me ve\u00eda con mirada de divertido asombro cuando le propuse que hiciera una obra exclusiva, sin costo, para ilustrar una portada del suplemento donde yo trabajaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Est\u00e1bamos en su amplio estudio de la esquina que converge en las calles de Marsella y Jos\u00e9 Guadalupe Zuno, en la proverbial Colonia Americana, un martes c\u00e1lido de septiembre y nos sab\u00edamos, con certeza f\u00e9rrea, \u00fanicos, cada uno a su modo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Alejandro Colunga, el maestro, porque estaba a d\u00edas de inaugurar su exposici\u00f3n m\u00e1s importante en d\u00e9cadas, en Guadalajara, llamada \u201cMaravillas y Pesadillas\u201d; yo, porque ten\u00eda la meta de conseguir que me dibujara, como ejercicio de estilo, una portada para el suplemento de entretenimiento semanal, Primera Fila, del diario para el que trabajaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNo trabajo por encargo\u201d, me sonr\u00edo Colunga, mostrando a medias sus dientes de un lobo viejo que estaba por cumplir 60 a\u00f1os, tres meses m\u00e1s tarde.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLo s\u00e9, maestro, por eso esta pieza ser\u00e1 \u00fanica para festejarlo\u201d, le sostuve la mirada con la impostada suficiencia de que, a mis 36 a\u00f1os y con 12 a\u00f1os a cuestas de dise\u00f1ar y escribir para un peri\u00f3dico me hac\u00edan un periodista, digamos, peculiar: pod\u00eda escribir y luego sentarme a dise\u00f1ar la p\u00e1gina que hojear\u00edan los lectores al d\u00eda siguiente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero \u00e9l era la obra \u00fanica. Y hac\u00eda obras iguales que \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y costaban mucho dinero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo, mientras me sudaban las manos, era apenas el esbozo de una petici\u00f3n doble.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cY adem\u00e1s, t\u00fa me vas a sacar la sopa en una entrevista; vaya que los traes bien puestos\u201d, solt\u00f3 una carcajada, m\u00e1s parecida a un aullido, justo el que uno escucha antes de la primera mordida, me imagin\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Supe que estaba a punto de echarlo todo por el ca\u00f1o de las ilusiones perdidas, que tiene la boca ancha y ning\u00fan desag\u00fce: no habr\u00eda ni entrevista, ni portada original, dibujada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hasta ese momento supe que lo que hab\u00eda planeado un par de semanas antes, en una junta de la Redacci\u00f3n, ya era una muy mala idea.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y es que, en el a\u00f1o 2008, eran otros tiempos para sentirse y ser periodistas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La redes sociales apenas eran embriones, as\u00ed que a\u00fan el papel para los peri\u00f3dicos eran m\u00e1s que tinta, letras y fotos: eran primicias y exclusivas para dejar una huella en los suscriptores que, cada d\u00eda, al amanecer, encontraban la edici\u00f3n m\u00e1s reciente del diario en sus cocheras; o se topaban con ella en las esquinas de las avenidas principales cuando los voceadores mostraban la portada del peri\u00f3dico, coloreada siempre de rojos y ocres, t\u00edpicos del estilo visual que le daban vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La imagen gr\u00e1fica del diario lo era todo para su venta y a m\u00ed me tocaba causar la mejor impresi\u00f3n los viernes: era el encargado de dise\u00f1ar el suplemento de recomendaciones y sugerencias para divertirse en la Ciudad el fin de semana, que ya relat\u00e9 se llamaba Primera Fila, impreso en 48 p\u00e1ginas, tama\u00f1o tabloide, con la consigna de ser siempre originales y \u00fanicos desde su portada, porque hab\u00eda que competir con otro similar llamado Ocio, del peri\u00f3dico P\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed que, siete d\u00edas antes de mi encuentro con el artista, est\u00e1bamos reunidos en animado c\u00edrculo planeando las ediciones siguientes el equipo creativo: un reportero, dos reporteras, dos coeditoras, la editora en jefe y yo, el dise\u00f1ador, que haciendo alarde caprichoso fastidio, me entreten\u00eda dibujando en mi cuaderno sillas, mientras escuchaba la lista interminable de nuevas aperturas de bares, restaurantes o estrenos de cine.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De repente, se anunci\u00f3 el tema de portada: un magno reportaje del regreso de Alejandro Colunga a las salas de exposici\u00f3n del Hospicio Caba\u00f1as y el Museo de las Artes, de la Universidad de Guadalajara, con una retrospectiva \u00fanica de m\u00e1s de sus 200 obras, entre pinturas, esculturas e intervenciones en su carrera, hechas entre 1968 y el presente, despu\u00e9s de casi tres decenios del exilio del ojo p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cSe llamar\u00e1 &#8216;Maravillas y Pesadillas&#8217; la exposici\u00f3n\u201d, explic\u00f3 una reportera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De inmediato salt\u00e9, porque a la cabeza me vino la idea que ni pintada, como iron\u00eda, de alguna de las musas descuidadas del propio artista en cuesti\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cSe me ocurre que nos haga \u00e9l mismo la portada\u201d, dije con feroz convencimiento, mientras mi libreta rellena de sillas dibujadas, ca\u00eda mostrando mi falta de atenci\u00f3n a los otros temas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todos los del c\u00edrculo me voltearon a ver con una selecci\u00f3n de caras que mostraban, por igual extra\u00f1eza, incredulidad o desinter\u00e9s, mientras yo segu\u00eda desgranando la idea:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfPor qu\u00e9 el artista no nos hace un dibujito -n\u00f3tese mi diminutivo inocente-; unas l\u00edneas que lleven su firma y eso lo publicamos? Eso s\u00ed que es algo \u00fanico\u201d. Asegur\u00e9.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfPara qu\u00e9 mostrar alguna de las piezas que va a exponer si la otra revista seguro lo har\u00e1?\u201d, di por cerrado mi argumento, cruzando los brazos y sonriendo, sabiendo que ten\u00eda la idea ganadora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEst\u00e1s loco, \u00bfsabes lo que cuesta uno de sus trazos?\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cC\u00f3mo crees que te va hacer gratis algo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cS\u00ed, ya me imagino que se va a poner a dibujarte con lo ocupado que andar\u00e1\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cUy, \u00e1ndale con lo f\u00e1cil que ser\u00e1 convencerlo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfY qui\u00e9n sabe que lo que nos haga est\u00e9 \u2018bonito\u2019? Es tan exc\u00e9ntrico\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fueron las frases con las que en el c\u00edrculo pretend\u00edan zanjar la situaci\u00f3n y pasar s\u00f3lo a hacerle una entrevista, que se dejara tomar una foto con alguna de sus piezas y ya.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Portada resuelta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEso s\u00ed es es que anda de buenas, dicen que es un ogro\u201d, dijo una de las reporteras que, se ve\u00eda en su ojos, tem\u00eda que la mandaran a ella a sacarle un par de buenas declaraciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPues ser\u00e1 cosa de persuadirle, \u00bfqu\u00e9 no somos periodistas?, somos \u00fanicos para eso, \u00bfno?\u201d, dije, imbuido por el esp\u00edritu de ancestrales nombres del oficio como Truman Capote, Joan Didion o Gay Talese.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y entonces la editora en jefe, silenciosa hasta el momento, me solt\u00f3 con mirada penetrante: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no vas y lo convences? Igual sirve que t\u00fa le haces la entrevista, ya que estamos en esas\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo escrib\u00eda semanalmente una columna sobre rock y m\u00fasicas \u201craras\u201d, como me bromeaban todos en la Redacci\u00f3n, as\u00ed que la idea no era descabellada: yo pod\u00eda ir a convencerlo de que me hiciera el \u201cdibujito\u201d que esperaba y, de paso, me pod\u00eda lucir entrevist\u00e1ndolo, dijo con marcada iron\u00eda la editora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No lo dude nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cSin problema: yo voy lo entrevisto y lo convenzo de hacer la portada\u201d, dije con suficiencia, mientras recog\u00eda mi libreta del suelo y volv\u00ed a dibujar mis sillas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La editora me contest\u00f3, con su mirada ir\u00f3nico, que ser\u00eda un n\u00famero \u00fanico: Colunga dibujando y yo escribiendo, as\u00ed que concertar\u00edan la cita para que me acompa\u00f1ara un fot\u00f3grafo y regresara, triunfante, con una entrevista digna de una revista neoyorquina y una portada, hecha y firmada por el mismo Alejandro Colunga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A los dos d\u00edas me informaron que ser\u00eda el siguiente martes, a las 11 de la ma\u00f1ana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una semana antes de la inauguraci\u00f3n de la exposici\u00f3n de Colunga.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>III<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y ah\u00ed estaba yo, frente al artista, viendo como mi idea se dilu\u00eda: 15 minutos antes, uno de la veintena de j\u00f3venes ayudantes que ten\u00eda a su cargo, nos hab\u00eda conducido a una sala llena de obras embaladas, entre un ajetreo de personas que entraban y sal\u00edan, y nos dijeron que esper\u00e1ramos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl maestro pronto sale\u201d, dijo el joven con cara de angustia, mientras nos dejaba a Roberto, el fot\u00f3grafo, y yo en medio de un hurac\u00e1n de mudanzas y voces a cuello que mov\u00edan piezas a la calle.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo, que nunca me ha gustado usar saco, decid\u00ed ser emp\u00e1tico con el aire bohemio y me puse uno, con manchas verdes de camuflaje como estampado total, que me hab\u00edan vendido \u201cpara que lo estrenara en una ocasi\u00f3n especial\u201d en una de esas tiendas de ropa espa\u00f1ola, donde la ropa siempre queda algo ajustada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando Alejandro Colunga atraves\u00f3 la puerta del estudio donde aguard\u00e1bamos: no lo reconoc\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pens\u00e9 que era uno de los de la mudanza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Era un hombre de estatura m\u00e1s bien baja, de cabello ralo y encanecido, con ropas manchadas de qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntas sustancias y colores que parec\u00eda haber emergido de un gotcha, donde le hab\u00eda disparado ochenta veces con pintura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00a1Saludos!, \u00bfson la gente de MURAL?\u201d, pregunt\u00f3 mientras nos alargaba la mano tambi\u00e9n manchada y pens\u00e9 que me dejar\u00eda una huella en mi mano, c\u00f3mo iba a escribir con mancha de acr\u00edlico o manipular la grabadora. Es m\u00e1s, capaz que manchaba mi saco nuevo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cBuenos d\u00edas, maestro, un gusto saludarlo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Roberto, el fot\u00f3grafo, era de una timidez que rayaba en lo patol\u00f3gico, as\u00ed que no dijo nada, s\u00f3lo asinti\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cY no mandaron reporteras, hubiera estado mejor, \u00bfno creen?\u201d, solt\u00f3, repas\u00e1ndonos de arriba a abajo, con un gui\u00f1o; supe comprender que yo ya llevaba desventaja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfEn Primera Fila que tal est\u00e1n las muchachonas?\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En vez de saco, me hubiera puesto una minifalda, pens\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cMuy simp\u00e1ticas, maestro. \u00bfSi conoce el suplemento?, le traje unos ejemplares para que vea qu\u00e9 es lo que hacemos\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por toda respuesta se\u00f1al\u00f3 una mesa, al lado de nosotros llena de todos los peri\u00f3dicos de la ciudad, incluido el de nosotros, en montones que se elevaban casi hasta parecer g\u00e9iseres de papel.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No dejaba de mirarme con curiosidad, a la espera que me despidiera o que saliera a traerle un caf\u00e9, como parec\u00eda acostumbrado con la gente que lo rodeaba, pero aguant\u00e9 el fondo de sus ojos y el mutismo en que estuvo sumido por unos tres minutos, mientras parec\u00eda calibrar mi oferta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Solt\u00f3 un fuerte resoplido, se estir\u00f3 con sus brazos por encima de la cabeza y dijo: \u201cEn fin\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y luego, volte\u00f3, se sent\u00f3 en un viejo sill\u00f3n, mientras nos mostraba un par de bancos altos\u00a0 a Roberto y a m\u00ed: \u201cVamos viendo c\u00f3mo se desarrolla la charla y luego vemos qu\u00e9 hacemos con la portada\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un suspiro de alivio estuve a punto de dejar escapar cuando remat\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cSer\u00e1 cuesti\u00f3n de que te la ganes: a ver qu\u00e9 tan bueno eres entrevistando\u201d, y mostr\u00f3 con franqueza su sonrisa de lobuno, cazador gris de bosques.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Prend\u00ed la grabadora, mientras estiraba mi brazo, para que se registrara su voz, \u00e9l solt\u00f3 la primera respuesta a mi, a\u00fan, inexistente pregunta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNo s\u00e9 hacer retratos: nunca he sabido. Y es una l\u00e1stima porque los que los hacen ganan buen dinero\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sigui\u00f3 relatando que cuando era chavo, puso a su mam\u00e1 a posar para inmortalizarla con \u00f3leos y nunca qued\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa tuve casi un mes modelando a la pobre, nunca logr\u00e9 que la obra se pareciera\u00bb, dijo con iron\u00eda el artista.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPara hacer retratos se necesita car\u00e1cter\u201d, le acot\u00e9; \u201ca usted parece que eso le sobra\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me mir\u00f3 con firmeza y solt\u00f3 casi sin pensarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abS\u00ed, soy un ogro porque pr\u00e1cticamente me hice solo en mi carrera y en mi vida. Desde jovencito fue un choque muy fuerte aprender la autodisciplina, siendo yo mismo un animal salvaje\u00bb; y al decirlo, infl\u00f3 su pecho con adem\u00e1n curioso de orangut\u00e1n y se golpe\u00f3 con los pu\u00f1os.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abMe convert\u00ed yo mismo en sargento, en general, en soldado raso, para poder tener la aut\u00e9ntica disciplina del artista\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfY nunca se relaja de esa armadura?\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cS\u00ed, porque escondo en el fondo un ni\u00f1o\u201d, y confiesa que se identifica, cuando nadie lo ve, con personajes infantiles tan dis\u00edmbolos como el sutil \u201cPrincipito\u201d de Antoine de Saint-Exupery o el iconoclasta Oskar de \u201cEl Tambor de Hojalata\u201d, pel\u00edcula de Volker Schl\u00f6ndor, sobre la novela de G\u00fcnther Grass; dice el artista que le encanta que el personaje de Oskar se quede como eterno infante y a\u00fan as\u00ed viva situaciones de madurez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abMe identifico con Oskar porque no crece y vive experiencias como la sexualidad, es cachondo y yo, definitivamente, voy por ah\u00ed\u00bb, suelta malicioso Colunga, mientras lanza un rugido y pide un caf\u00e9 a la gente que pasa, en su traj\u00edn sacando las piezas a la calle.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo podr\u00eda haber jurado que nadie lo escuch\u00f3, pero a los minutos lleg\u00f3 Catita, una mujer entrada en los sesenta, con una trenza larga y blanca y un mandil de fonda econ\u00f3mica, que tra\u00eda una humeante taza despostillada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEs mi taza favorita desde hace a\u00f1os: y Catita, ah\u00ed donde la ven, es como mi mam\u00e1, en verdad y cocina como nadie\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Asegura que es vegetariano desde hace 40 a\u00f1os: \u201cantes que se pusiera de moda\u201d, acota, y que Catita, que sali\u00f3 de la sala, sin sonre\u00edr ni mirarnos, le ha inventado platillos maravillosos que s\u00f3lo \u00e9l y sus invitados a cenar prueban y alaban.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abAunque te tengo que decir que la comida que realmente me inspira es la comida hind\u00fa; para m\u00ed esa mezcla de olores sensuales como el curry con el cardamomo me pone muy cachondo y me despierta los deseos de trabajar cosas diferentes\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque, eso s\u00ed, por nada del mundo perdona irse a La Alemana por una torta ahogada de panela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abUna de las razones por las que sigo aqu\u00ed (en Guadalajara) es por la tragadera que es tan fant\u00e1stica y mi manera de agradecer sus sabores es embarrando la tela de colores\u00bb, dice con convicci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A la mitad de la entrevista, de improviso se levanta y sale de la habitaci\u00f3n si decir palabra: tarda cinco minutos en regresar con un libro entre manos, es \u201cHistoria de la Fealdad\u201d de Umberto Eco y nos recomienda su lectura porque \u00e9l se siente m\u00e1s atra\u00eddo por lo desagradable que por la b\u00fasqueda de la belleza, asegura que si leemos el libro, quiz\u00e1s lo podamos entender m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abMe atrae mucho la fealdad, porque cuando me veo en el espejo trato de ver lo feo que soy para amar esa parte de m\u00ed, aceptarla y luego plasmarla. Ese es mi verdadero espejo\u00bb, confesa con la mirada dirigida al ventanal, perdido en qu\u00e9 arrugas, qu\u00e9 canas, que miradas lo hacen desagradable que s\u00f3lo sus creaciones puedan de verdad retratar al verdadero A. Colunga, como firma sus obras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfAparte de un espejo, d\u00f3nde m\u00e1s busca su reflejo?\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y, sin titubear, dice que en las obras que ha dejado en las calles de la capital de Jalisco, as\u00ed como en diferentes ciudades para que las personas hagan con ellas lo que les plazca, gracias a un trauma de su ni\u00f1ez ahora crea un arte para ser tocado, manoseado, inclusive vandalizado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abCuando yo ten\u00eda 10, 11 a\u00f1os, mi hermano Miguel, que ha sido mi gu\u00eda durante toda mi carrera, me llev\u00f3 a una exposici\u00f3n a la Casa de la Cultura de la maravillosa obra del maestro Torreblanca y hab\u00eda una escultura muy sensual que invitaba a tocarla y entonces s\u00f3lo se me ocurri\u00f3 con mis manitas empezar a sobarla; cuando un guardia, de improviso, me agarr\u00f3 por el cuello y me dice &#8216;mocoso desgraciado, no se puede tocar'\u00bb, cuenta el creador de \u201cLa Sala de los Magos\u201d, pieza emblem\u00e1tica en situada en la Plaza Tapat\u00eda, con un brillo feroz en la mirada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abMe puso una traumada y en eso lleg\u00f3 mi hermano Miguel y se lo trompe\u00f3: me qued\u00e9 temblando, pero me promet\u00ed a m\u00ed mismo que iba a crear obras para su uso y abuso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abY ahora veo que la gente las ha adoptado: llega la se\u00f1ora con la bolsa del mandado y sienta a su hijo y las disfrutan. Se me quit\u00f3 el trauma\u00bb, dice con una carcajada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfCu\u00e1l es la peor batalla con la que se ha tenido que enfrentar en este mundo del arte?\u201d, le suelto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa m\u00e1s feroz ha sido conmigo mismo\u201d, dice con su sonrisa, \u00e1vida de morder, me parece. \u201cDesde que tengo uso de raz\u00f3n fui un ni\u00f1o muy solitario, por eso la fantas\u00eda lleg\u00f3 a m\u00ed como una compensaci\u00f3n a esa soledad\u201d, de ah\u00ed que, asegura, su primera batalla feroz fue encontrar el sendero de su verdadera vocaci\u00f3n y ese se bifurcaba en dos caminos: ser rockero o ser pintor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cY eso era ir en contra de todo lo que compone una sociedad tan cerrada y tan inculta, en donde el artista est\u00e1 catalogado como vago, drogadicto y depravado, -bueno, yo s\u00ed soy as\u00ed\u201d, suelta la una carcajada que hace que los ayudantes volteen, por primera vez en media hora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPero justo fue cuando comprend\u00ed que deb\u00eda de luchar contra la decisi\u00f3n de los de afuera: ah\u00ed gan\u00f3 la batalla el artista pl\u00e1stico\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfSi hubiera ganado el rock a qui\u00e9n hubiera sonado?\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cA los Rolling Stones, sin duda\u201d, me dice, mientras suelta, tarareando los primeros acordes de \u201cI Can\u2019t Get No Satisfaction\u201d y hace la finta de tocar una guitarra imaginaria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfY cu\u00e1ndo por fin crezca, qu\u00e9 le gustar\u00eda ser?\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cAdolescente\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfAl final, qu\u00e9 epitafio le ponemos?\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cAlejandro Colunga ching\u00f3 a su madre feliz: 1948-3010\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y suelta otra carcajada, al enfatizar que \u00e9l se morir\u00e1 hasta dentro de mil a\u00f1os m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin querer, acciono el bot\u00f3n de apagado de la grabadora y se me queda mirando, por primera vez, con algo parecido a la empat\u00eda o la cercan\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se levanta y dice: \u201cBueno, estamos listos. Te ganaste tu portada\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo me le quedo mirando, a\u00fan sin creerlo, mientras pide que lo acompa\u00f1emos al taller; incr\u00e9dulos, el fot\u00f3grafo y el periodista lo seguimos, mientras saco de mi mochila, varios n\u00fameros atrasados del suplemento para mostrarle el tama\u00f1o que necesitamos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al entrar, pide a una chica que est\u00e1 cerrando botes de pintura vin\u00edlica, que le consigna una brocha limpia y le abra unos acr\u00edlicos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfDe qu\u00e9 tama\u00f1o la necesitas?\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le digo que traigo unos ejemplos y los toma y, de repente, los deja caer al piso y se queda, en las manos, con el n\u00famero dedicado a una pel\u00edcula de Batman, con la foto del fallecido actor Heath Ledger en la portada, el n\u00famero 454 de nuestro suplemento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab\u00c9sta, la vamos a mejorar, porque yo soy ese personaje, f\u00edjate\u00bb.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y sentado en un pedazo de madera tambaleante se dispone a colorear, sobre el suelo, una cara, encima de la portada, que recordar\u00e1 a la suya sobre la p\u00e1gina impresa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En minutos, el artista crea un nuevo payaso, encima del original, m\u00e1s parecido a \u00e9l, va diciendo y asegura que es la \u00faltima pieza para su \u201ccirco de maravillas y pesadillas\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cAl final, s\u00ed supe hacer un retrato\u201d, mientras me la entrega.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEsta es tuya: que el chaparrito -el fot\u00f3grafo- le tome fotos para que sea la portada, pero esta te la ganaste, sin albur, \u00a1o con albur!\u201d, solt\u00f3 otra generosa carcajada, cada vez m\u00e1s c\u00f3modo con nuestra presencia, justo cuando nos ten\u00edamos que ir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No supe qu\u00e9 decir, mientras me la pon\u00eda en las manos, como si fuera una bandeja, para que la pintura fresca no se chorreara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cGracias, maestro\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNo agradezcas, te la cambiaba por tu saco, pero como es obvio, no me queda. ni a ti\u201d, m\u00e1s risas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero dijo que ten\u00eda el complemento perfecto para la ropa: a voces, pidi\u00f3 que le trajeran de su recamara, \u201cla gorra de milico\u201d y, tambi\u00e9n, como el caf\u00e9, aunque nadie parec\u00eda hacer caso, entro un joven con la gorra y me la prob\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPerfecto, tambi\u00e9n ll\u00e9vatela y entra as\u00ed a tu peri\u00f3dico. Di que tambi\u00e9n te la di\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNo puedo, maestro, no es la forma de vestir en MURAL\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00a1Ah, c\u00f3mo chingados no, si la voy a firmar para que sepan que son mis regalos\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nos despedimos con algo parecido al afecto, que naci\u00f3 de casi una hora de cercan\u00eda, y esperamos un taxi, Roberto y yo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo, las manos extendidas con la portada, ahora una \u201cobra \u00fanica\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y con una gorra militar donde se le\u00eda, en plum\u00f3n negro, A.Colunga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todo el trayecto nos mare\u00f3 la obra con el olor fuerte a los acr\u00edlicos usados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLes voy a cobrar doble porque me dejaron el coche oliendo bien gacho con esa madre\u201d, dijo el taxista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esa madre era una portada que se imprimi\u00f3, al d\u00eda siguiente, en 30 mil ejemplares, reproduciendo la sonrisa de pintura de otra obra singular.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El autorretrato del artista, \u00fanico porque no pinta por encargo y que descansa en una pared de mi sala, desde hace 13 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&#8212;-<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">* La entrevista completa, de la que se incluyen extractos en esta cr\u00f3nica, se public\u00f3 el 29 de agosto del 2008, en el suplemento Primera Fila, bajo el t\u00edtulo \u201cSoy un Rolling Stone de la pl\u00e1stica\u201d.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue en el a\u00f1o 2008, que el autor de la siguiente historia, mientras trabajaba en el diario MURAL, fue comisionado para lograr algo que parec\u00eda imposible: conseguir que Alejandro Colunga aceptara hacer un dibujo para la portada del suplemento Primera Fila. \u00bfC\u00f3mo lo logr\u00f3? \u00bfQu\u00e9 paso en aquella visita a su estudio. Aqu\u00ed nos lo cuenta. &nbsp; Emmanuel Medina I. El artista, el que se presenta as\u00ed, siempre se pensar\u00e1 como una obra \u00fanica. Cualquiera que sea la disciplina a la que de vida, en su arte, sabr\u00e1 que est\u00e1 plasmando la certeza de lo original. Es algo que tiene en com\u00fan con un periodista. El que persigue la nota imagina que, cada p\u00e1rrafo, ser\u00e1 la siguiente consagraci\u00f3n. Los dos saben que lo plasmado quedar\u00e1 consignado, con m\u00e1s que buena suerte y una patada de las musas, en las hojas imprecisas del cuaderno de la historia. Yo era periodista y ten\u00eda enfrente al Artista, con may\u00fascula, de la pl\u00e1stica tapat\u00eda en el \u00faltimo medio siglo, que me ve\u00eda con mirada de divertido asombro cuando le propuse que hiciera una obra exclusiva, sin costo, para ilustrar una portada del suplemento donde yo trabajaba. 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