{"id":3273,"date":"2015-09-17T14:45:27","date_gmt":"2015-09-17T19:45:27","guid":{"rendered":"http:\/\/elhuevocojo.com\/?p=3273"},"modified":"2020-02-04T11:49:37","modified_gmt":"2020-02-04T17:49:37","slug":"no-he-podido-verte-porque-la-lluvia-no-me-ha-dejado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhuevocojo.com\/?p=3273","title":{"rendered":"No he podido verte porque la lluvia no me ha dejado"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><a href=\"http:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/lluvias1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3274\" src=\"http:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/lluvias1.jpg\" alt=\"lluvias1\" width=\"500\" height=\"333\" srcset=\"https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/lluvias1.jpg 500w, https:\/\/elhuevocojo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/lluvias1-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"left\">Aunque en Guadalajara, por lo regular, siempre tenemos un temporal de lluvias abundante, hay a\u00f1os en los que la naturaleza parece ensa\u00f1arse. 2015 quedar\u00e1 marcado como un a\u00f1o de inundaciones y tormentas, muy a pesar de lo que pronosticaban los meteor\u00f3logos hace unos meses.<\/p>\n<\/blockquote>\n<h4 align=\"left\">David Izazaga<\/h4>\n<p align=\"left\"><span style=\"line-height: 1.5em;\">Vives en una ciudad en la que, a partir de que caen las primeras gotas de agua de un temporal que no durar\u00e1 m\u00e1s de cuatro meses, el tema de las lluvias se convertir\u00e1 en punto de partida para historias, en el tema de conversaci\u00f3n en camiones, taxis y mercados y en varias primeras planas de los peri\u00f3dicos locales.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\">La lluvia no deja llegar a las personas a sus citas o a sus trabajos, o en el mejor de los casos les da pretexto para su llegada tarde; la lluvia crece y ya mayor de edad se siente con derecho de entrar a todos lados: por lo regular escoge las casas m\u00e1s fregadas en los fraccionamientos m\u00e1s pobres de la ciudad y echa a perder las camas baratas y los colchones de segunda. Pocas veces se le ha visto inundar fraccionamientos lujosos, de esos que est\u00e1n dentro del coto de un coto. Quiz\u00e1 porque la entrada ah\u00ed es exclusiva y se complica si no traes identificaci\u00f3n oficial.<\/p>\n<h4 align=\"left\">El dinero que se esfuma como el agua<\/h4>\n<p align=\"left\">Sales de tu casa y comienza a lloviznar. Ni modo: hay que tomar un taxi, porque aunque traes el paraguas, hace aire y a la oficina llegar\u00edas ensopado. No tarda ni un minuto en pasar uno. El chofer se comporta extremadamente amable: casi te exige que hagas hacia atr\u00e1s el asiento, quiere que vayas c\u00f3modo y antes de que \u00e9l comience a contar la historia que est\u00e1 a punto de desgranar le indicas que vas a s\u00f3lo unas cuadras de ah\u00ed, a quince, para ser exactos. Y como si le hubieras mentado su madre, el taxista endurece sus rasgos, frunce el ce\u00f1o y acelera. No hay historia qu\u00e9 contar (bueno, a decir verdad s\u00ed la habr\u00e1, pero no ser\u00e1 \u00e9l quien la cuente). S\u00f3lo hay lluvia y gente que busca taxis. El chofer quiz\u00e1 so\u00f1aba con una dejada al aeropuerto o de menos a la Central a la que le dicen \u201cnueva\u201d, pero que ya est\u00e1 vieja. Pero no: es una dejada por la que el tax\u00edmetro marcar\u00e1 con trabajos 18 pesos.<\/p>\n<p align=\"left\">Llegas a tu destino y le preguntas cu\u00e1nto es, sabiendo que te cobran veinte o veinticinco pesos. Y el taxista, con la autoridad que le da su posici\u00f3n, te dice que son 40. \u00a140! Nunca te hab\u00edan cobrado eso, es m\u00e1s del doble de lo que marcar\u00eda el tax\u00edmetro. Pero no lo puso. Y tienes prisa y flojera de ponerte a reclamar y buscar una patrulla de tr\u00e1nsito. As\u00ed que mientras te contienes y piensas c\u00f3mo reaccionar, sacas los dos billetes de veinte de la cartera y se los das, ya baj\u00e1ndote del auto. Y es entonces cuando, antes de cerrar la puerta, desde la seguridad de la banqueta, le dices: \u201cEsta es una dejada de no m\u00e1s de veinte, le voy a pagar los cuarenta, nada m\u00e1s porque tengo la seguridad de que antes de que llegue otra lluvia, el dinero se le haga agua\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">No sabes de d\u00f3nde se te ocurri\u00f3 esa frase, deseo o sentencia, pero te sali\u00f3 del fondo del coraz\u00f3n. Por la tarde, mientras ves a trav\u00e9s de la ventana de tu oficina que vuelve a llover, tienes la certeza de que tu venganza est\u00e1 consumada. Y sonr\u00edes. Y sonr\u00edes m\u00e1s porque ya existe Uber.<\/p>\n<h4 align=\"left\">Los r\u00e1pidos de Guadalajara<\/h4>\n<p align=\"left\">La imagen de un hombre al que se lo llev\u00f3 la corriente del agua, arrastr\u00e1ndolo por toda la calle como si fueran Los R\u00e1pidos de Veracruz, te persigue desde que la viste en Youtube. Pero no se trataba de ning\u00fan deporte extremo, ni era Veracruz, sino una calle en Tonal\u00e1.<\/p>\n<p align=\"left\">Te vienen a la mente aquellos a\u00f1os ochenta en casa de tus primos que viv\u00edan por Plaza del Sol. Su casa estaba en la calle de Popocot\u00e9petl, unas tres o cuadras arriba de L\u00f3pez Mateos. Cuando se ven\u00eda la tormenta fuerte, ya sab\u00edan que hab\u00eda que preparar los salvavidas. Los salvavidas eran unas c\u00e1maras de llantas gigantes negras. No tardaban en formarse los r\u00edos que comenzaban a bajar y eran cada vez m\u00e1s copiosos. Muchas veces terminaba ya de llover, pero los r\u00edos de agua segu\u00edan como si de cuadras arriba pipas enormes dejaran salir el agua a chorros (de mi t\u00eda Carmen \u201cLa Revolucionaria\u201d es la frase que reza: \u201cen Guadalajara se mea un perro y se hacen los r\u00edos en las calles).<\/p>\n<p align=\"left\">Y entonces se montaban en los salvavidas y se dejaban llevar por la corriente hasta llegar a la lateral de L\u00f3pez Mateos, que no era lo que es hoy, por supuesto. Y ah\u00ed estaba la boca de tormenta, que se llevaba todo, menos a tus primos que ya sab\u00edan c\u00f3mo poner los pies llegando a la coladerota, \u00a0para correr luego calle arriba y volverlo a hacer. \u00bfCarros? Era muy raro que pasaran por ah\u00ed. Menos cuando llov\u00eda como llueve.<\/p>\n<p align=\"left\">Por eso no se te hace nada disparatada la historia que cont\u00f3 el doctor Miguel: que por ah\u00ed de los a\u00f1os cincuenta, hac\u00edan exactamente lo mismo (sobre las c\u00e1maras de llantas), pero bajando por la que hoy es L\u00f3pez Cotilla, desde lo que hoy es P\u00e9rez Verd\u00eda, pero entonces era Tepic, hasta Chapultepec (antes Lafayette).<\/p>\n<p align=\"left\">La historia de Guadalajara no ser\u00eda la misma sin sus lluvias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque en Guadalajara, por lo regular, siempre tenemos un temporal de lluvias abundante, hay a\u00f1os en los que la naturaleza parece ensa\u00f1arse. 2015 quedar\u00e1 marcado como un a\u00f1o de inundaciones y tormentas, muy a pesar de lo que pronosticaban los meteor\u00f3logos hace unos meses. David Izazaga Vives en una ciudad en la que, a partir de que caen las primeras gotas de agua de un temporal que no durar\u00e1 m\u00e1s de cuatro meses, el tema de las lluvias se convertir\u00e1 en punto de partida para historias, en el tema de conversaci\u00f3n en camiones, taxis y mercados y en varias primeras planas de los peri\u00f3dicos locales. La lluvia no deja llegar a las personas a sus citas o a sus trabajos, o en el mejor de los casos les da pretexto para su llegada tarde; la lluvia crece y ya mayor de edad se siente con derecho de entrar a todos lados: por lo regular escoge las casas m\u00e1s fregadas en los fraccionamientos m\u00e1s pobres de la ciudad y echa a perder las camas baratas y los colchones de segunda. Pocas veces se le ha visto inundar fraccionamientos lujosos, de esos que est\u00e1n dentro del coto de un coto. 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